ARTESANO DE LO NECESARIO

De un año a otro los árboles varían con los cambios del clima y la alteración de las condiciones del bosque.

Algunas temporadas, el crecimiento es espeso a más de generoso y suave al escoplo.

Los años difíciles añaden delgados anillos de madera dura y de gran densidad.

Desde el corte inicial hasta  las etapas finales de vejez, la madera conserva todo su atractivo.

Las piezas recién cortadas, de savia abundante, presenta la fibra hinchada. Según va secando, la madera adquiere ligereza y se hace fácilmente trabajable y cálida al tacto; es entonces cuando agrada a sus artesanos operar sobre este material.

 

Con el transcurso del tiempo la madera que ha sido labrada se torna oscura y aceitosa, a más de suave por años de manejo, mientras que la abandonada a la intemperie se vuelve extremadamente rugosa y seca.

Al envejecer, la madera tiene los rasgos intrincados y complejos propios de toda decadencia física.

 

La madera es quizás el material mas próximo al temperamento del hombre; infinito en su diversidad, vital y pleno de imperfecciones.

 

Cada especie, cada árbol, cada tronco es un individuo y como tal se le debe tratar. El artesano de la madera acomoda su ritmo al individuo, en ocasiones afirmando su fuerza, a veces amoldándose a las necesidades del material.

Cajitas de madera


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