consejos para madera de aliso

Consejos para madera de Aliso

 

 

 

 

Para profesionales que hasta ahora sólo habían trabajado con roble, olmo, castaño, robinia o coníferas y entran en contacto por primera vez con la madera de aliso, se extrañan cuando la superficie tratada con el mismo producto no deja un acabado vistoso.

Sobre la superficie acabada, quedan zonas que parecen estar todavía húmedas. Esto se debe a una humectación selectiva en profundidad, que puede provocar un aspecto desagradable en la madera de aliso.

En general, se puede decir que al tratar una madera con aceite, éste al penetrar aviva el veteado. La madera recupera su aspecto fresco como si estuviese recién cortada. El aliso es una madera de poro disperso. En este aspecto, se parece a la madera de haya, y especialmente en este tipo de maderas –

aunque en haya en menor medida -, este efecto en profundidad no debe actuar excesivamente, ya que el resultado puede ser un aspecto irregular que los clientes no aceptan.

 

¿Cómo se produce este efecto?

 

Los aceites naturales tienen moléculas de ligantes muy pequeñas, entre otros, el aceite de linaza crudo.

Las partículas de ligante son tan finas que pueden atravesar fácilmente incluso los poros más pequeños de la madera, mientras que p.ej. los aceites cocidos y también las resinas se mantienen más o menos en superficie, produciéndose una especie de «efecto tamiz».

 

¿Cómo preparar la madera de aliso para conseguir un acabado vistoso?

 

1. Lijado fino a grano 240

  

2. Primera aplicación muy fina a pistola, con KUNOS 244 o ARDVOS 266, con 20g/m², o una aplicación homogénea a brocha, evitando la aplicación «mojado sobre mojado». De esta forma, no es necesario igualar la primera mano. Se evita que la madera se impregne en profundidad. No se ventilan las fibras de madera. La aplicación «mojado sobre mojado» permite que, debido a la salida continuada de aire de las fibras de madera, por contacto de las cerdas del pincel, el aceite puede penetrar más y más al interior de la madera, también en las zonas críticas; es decir, un consumo elevado en la primera mano favorece la impregnación selectiva en profundidad, ya que se aporta más y más producto a las zonas críticas.

  

3. Un día de secado de la primera mano, para que pueda actuar como «barrera». Al día siguiente, se puede aplicar otra mano de KUNOS 244 o ARDVOS 266. De esta forma, se consigue una superficie homogénea y suave.

 

Otras alternativas para el tratamiento de madera de aliso son:

 

a) Superficies claras: se consiguen superficies de color muy claro aplicando una imprimación con DARIX 297, color claro. La superficie aparece casi igual que una madera de aliso no tratada. Después de un lijado intermedio a grano 400, se puede aplicar un acabado posterior con ARDVOS 266 o KUNOS 244.

  

b) Superficie resistente a los rayos UV:la aplicación de DARIX 297 color aliso, como imprimación, permite que las superficies de aliso mantengan su tonalidad durante años, incluso cuando se encuentran cerca de ventanas. La pigmentación de la lasura actúa de filtro UVA. Acabado posterior igual que en a).

 

c) Superficie mate de efecto especialmente natural: se consigue una tonalidad especialmente intensa y muy

armoniosa aplicando dos manos de DAGOS 269.

 

d) Superficie con tacto especialmente agradable: dos aplicaciones de GORMOS 267 (lijado previo a grano

320, lijado intermedio a grano 600) permiten conseguir una superficie mate y con tacto sedoso suave. La superficie tratada con GORMOS adquiere al cabo de unos 15 días una buena resistencia a la humedad.