consejos para madera de arce

Consejos para madera de Arce

 

 

 

 

 

 

Tipo de madera: Arce

Maderas muy similares: Sicomoro, arce real (arce europeo)

Color/textura: Blanco claro

 

 

Propuesta óptima de acabado:

Imprimación: KUNOS 244 blanco / Acabado con KUNOS 244 incoloro

Lijado previo: Suelos a grano 180, muebles a grano 240 - 280

Lijado intermedio: Suelos con disco, muebles a grano 400 – 600 o lana de acero 0000

 

Mantenimiento y renovación

En superficies blancas, lijar previamente a grano 180, frotar con una mezcla de CANTO 625 y KUNOS 241 en proporción 1:1, y alisar al cabo de 24 horas, pasando papel de lija grano 600. Posteriormente, aplicar 1-2 manos de KUNOS 244 o 241.

 

Peculiaridades de la madera (faltas)

El arce real, sicomoro y maple, presentan tonalidades entre blanco, blanco grisáceo, blanco verdoso, blanco amarronado, blanco rojizo, blanco amarillento, hasta marrón.

 

El arce se blanquea con agua oxigenada para conseguir un resultado muy blanco. El arce blanqueado amarillea igual que un arce sin blanquear si no se aplica una mano de fondo de KUNOS 244 blanco. El arce contiene 6% de almidón, lo que favorece el amarilleamiento.

 

Nota

Si no se aplica una mano de fondo de KUNOS 244 blanco, se puede minimizar el amarilleamiento realizando un lijado previo muy fino (grano 240 – 300) antes de aplicar KUNOS 244. De un lijado previo más basto resultará una tonalidad amarillo-naranja al cabo de unos 12 meses.

 

En superficies de muebles, también se puede trabajar con 2 manos de KUNOS 244 blanco; sin embargo, esto no es posible en suelos de madera.

 

En arce claro y arce canadiense, se puede conseguir el muchas veces deseado aspecto «arce achampañado» con los productos adecuados. Por ejemplo, el tratamiento con aceite de sellado aviva la superficie al cabo de segundos. Se reconocen muchas características anatómicas.

 

Los aceites y resinas contenidos en el producto tienen una composición molecular fina, por lo que pueden pasar fácilmente por los estrechos capilares de la madera. Al incorporarse los ligantes naturales en la fibra de la madera, se expulsa el aire de esta zona, y muchas células de la llamada «zona de madera y aceite» se vuelven transparentes. Los rayos de luz entran ahora profundamente en la madera. De esta forma, podemos

ver claramente la construcción microscópica de cada tipo de madera. Un barniz sintético se quedaría en la superficie de la madera, y no daría este maravilloso efecto.

 

El arce es una de las maderas frondosas nobles. Su madera de poro disperso tiene fibras muy cortas y paredes de células muy gruesas con vasos de volumen muy pequeño. En una pieza de arce se encuentran a menudo remolinos y crecimiento revirado. Estas características no se observan anteriormente en el tronco.

No existen surcos de poros profundos como en la madera de roble, ni fibras largas como en el pino Douglas.

 

Zonas de cocina y encimeras
 

Pueden adquirir resistencia al agua mediante lijado previo adecuado y tratamiento correcto con un aceite de sellado. El lijado previo debe ser de grano 240, lijado intermedio después de la primera mano a grano 320, para conseguir una superficie lisa. La segunda y tercera mano deben aplicarse siempre pulverizando y no deben ser retirados como en otros casos de tratamiento al aceite.

 

En las zonas de remolinos, el arce puede ejercer una absorción capilar hasta 10 veces mayor, al igual que en madera de testa. El resultado es un aspecto muy decorativo, llamado «arce achampañado».

 

El Arce se emplea a menudo en zonas de cocina. En estas zonas debe tenerse en cuenta especialmente la exposición al agua, y además hay que tener en cuenta que el arce no es resistente a los hongos.

 

Los barnices sintéticos, por ejemplo en la zona del fregadero, no son resistentes a cortes. No ofrecen una protección perfecta, y si la celulosa de la madera absorbe humedad a través de pequeños cortes, se produce una acumulación paulatina de la humedad, expansión de la celulosa, desprendimiento de la capa de barniz y coloración blanquecina debajo de la película.

 

A diferencia de los barnices sintéticos, una superficie tratada con aceite puede ser lijada superficialmente y recibir una nueva mano puntual del producto de acabado.

 

Para mantener la tonalidad clara del arce, se puede aplicar una imprimación con aceite pigmentado en blanco.

 

El arce cambia de color con los rayos UVA. No hay ningún fabricante de acabados que pudiera proteger esta madera del cambio de color durante 10 años de exposición a la luz; al cabo de máx. 4 años, el arce canadiense se vuelve gris o amarillo.

Las superficies parecen turbias, la transparencia inicial se va perdiendo.

 

En interiores de armarios etc. recomendamos trabajar con cera con aceite, de secado rápido, ya que los productos con aceite de linaza a menudo presentan olores persistentes por insuficiente aportación de luz y oxígeno.